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Es muy común últimamente que el champán haya trascendido el hecho de ser una bebida confinada exclusivamente a los brindis, agasajos y celebraciones particulares. Hoy por hoy, tranquilamente puedes pedir una buena botella del espumante nectar para acompañar cualquier tipo de comida. Bah, cualquier tipo de comida no. Más bien algunas que maridan naturalmente con las burbujas y características del champán. Por eso mismo, aquí te damos algunas recomendaciones para que comer sabroso y beber un cava sean dos realidades que puedan darse juntas sin problemas.
Sin duda alguna, una de las mejores combinaciones que puedes escoger a la hora de hacer un maridaje entre champán y comida será junto a los quesos. Esta bebida es más bien refinada y no demasiado invasiva, por eso mismo es recomendable que sea compañía de comidas más bien suaves y sin demasiadas especias. Allí los quesos se lucen como aliados del champán. Los más indicados son quesos de pasta semiblanda, pero que a su vez guarden cierta compostura en el sabor, como pueden serlo el brie o el camembert. De todos modos, uno del estilo del parmesano puede maridar bien con una copa de champán.
Obviamente, algunos pescados pueden ir de maravillas con el cava. Una mousse de langostinos, por ejemplo, y otros mariscos suaves serán la compañía delicada de una bebida delicada. Así es como ellos pueden generar una pareja perfecta. También puedes animarte con algunos embutidos suaves, algunos patés y, porque no, algunas sopas cremosas y sin sabores demasiado abruptos.
También tu imaginación puede jugar una parte importante dentro de esta cuestión. Si crees que eres de esos que saben combinar bien los sabores de las comidas con las bebidas, pues sólo es cuestión de tomar un poco ánimo. De repente, se me ocurre que un buen risotto con algunos mariscos puede resultar de maravillas con una copa de champán. Lo cierto es que no debes despreciar la oportunidad de intentar un buen maridaje.
Imagen: Blogs El Comercio













