
Esta tarta es tan rápida como hacer una pizza, no lleva levadura y no tienes que esperar a que leude y además -si no tienes ganas de amasar -, compras la masa y listo. En este caso los protagonistas del relleno son el tocino y el queso gruyer.
Ingredientes:
- 100 gramos de mantequilla
- 1 yema
- Sal cantidad necesaria
- 4 cucharadas de agua fría
- 1 taza de harina
- 18 tajadas de tocino ahumado
- 1 taza de queso gruyer rallado grueso
- 400 gramos de nata
- 1 pizca de nuez moscada a gusto
- Pimienta negra recién molida a gusto
Preparación:
Pon sobre la mesa 100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente, una yema, ½ cucharadita de sal y las cucharadas de agua fría. Con un tenedor aplasta todos los ingredientes hasta convertirlos en pasta. Agrega una taza aproximadamente de harina, hasta que puedas unir todos los ingredientes y formar una masa lisa y suave.
Con la masa forra una tartera, algo profunda, previamente untada con mantequilla y enharinada. Llévala a un horno moderado hasta que se empiece a dorar. Recorta prolijamente el excedente de masa de los bordes. Toma las fetas de tocino ahumado y sácales el cuerito y el exceso de grasa. Colócalas en una sartén limpia y fríelas hasta que estén transparentes, pero sin que se sequen demasiado.
Luego escúrrelas sobre papel absorbente y córtalas en trocitos. Distribuye los trocitos de tocino en el fondo de la tarta ya cocida y por encima coloca el queso rallado.
Por otro lado bate la nata con una pizca grande de sal, la nuez moscada y la pimienta negra recién molida. Vuelca esta preparación lentamente y con cuidado sobre el relleno de la tarta. Lleva la tarta a un horno caliente durante media hora y luego a horno moderado hasta que el relleno esté firme y cocido.
Imagen: flickr.com













