
Si bien normalmente la lasagna o lasaña se prepara con carne, ensayaremos a continuación una interesante variante de la misma, que utiliza el pollo intercalado con la masa y verdura, como sí se hace tradicionalmente. Los primeros registros de esta preparación datan según las últimas investigaciones de alrededor del siglo XVII, cuando comenzó a servirse una comida similar en ingredientes y producción en un plato, como hoy en día.
Ingredientes
- Un paquete de lasagna
- Dos libras de queso mozzarella
- Cinco pechugas deshuesadas
- Sal
- Aceite de oliva virgen extra
- Orégano
- Pimienta
- Hojas de laurel
- Cinco dientes de ajo
- Cinco cucharadas de maizena
- Una barra de manteca
- Un litro de leche
- Agua
- Un frasco de hongos
- Nuez moscada
Preparación
Hierve las pechugas de pollo junto con el laurel, sal, pimienta y orégano hasta que las mismas estén totalmente cocidas, lo que debería llevarte alrededor de una hora.
Por otro lado, hierve también la lasagna, junto con sal, aceite y laurel también.
Separa ambas preparaciones y desmenuza las pechugas de pollo, mientras en otro recipiente preparas la salsa blanca, con la manteca, el aceite, la leche y los hongos. Posteriormente agrega pimientas y nuez moscada y deja hervir hasta que alcance el punto de ebullición, y entonces agrega la maizena. Este paso no debe llevarte más de cinco minutos.
Una vez preparados todos los elementos, sírvelos en una fuente de forma intercalada dos o tres veces y cocina hasta que estén listos.
Entonces separa la lasagna en la cantidad de porciones que quieras, y al colocarla en el plato, puedes agregarle una hoja de laurel, queso o nuez moscada encima.
Fuente: Todo Recetas | Imagen: Recetas de Cocina













