
Esta salsa se puede usar como acompañamiento de diversos platos, como por ejemplo huevos cocidos, pastas o carnes. En esta caso lo vamos a presentar acompañado de hígado de pollo, una fuente excepcional de hierro, muy bueno para aquellas personas que sufren de anemia. Por su alto contenido de colesterol y purina no se aconseja a todas aquellas personas que contengan enfermedades como hiperuricemia y litiasis renal.
Ingredientes
- Champiñones
- Higaditos de pollo
- Vaso de vino blanco
- Cebolla
- Salsa de tomate casera
- Caldo concentrado de carne
- Agua
- Aceite de oliva
- Mantequilla
- Perejil
- Sal
Preparación
En una cazuela no muy alta sofríe la cebolla, cortada previamente con un cuchillo en tiras muy finas. El sofrito hazlo con aceite de oliva caliente y mantequilla.
Una vez que la cebolla esté dorada, agrega los hígados previamente lavados con abundante agua y troceados cuidadosamente.
Cuando estén cocinados, incorpora los champiñones que previamente deben estar bien lavados y fileteados. Todo esto tienes que ir salteándolo.
Por último, agrega el caldo concentrado de carne, el vino blanco, el perejil y la salsa de tomate.
Una vez este todo aligera la mezcla con un poco de agua. Espera a que toda la mezcla se cocine a fuego lento durante una media hora y, posteriormente tritura esta salsa con una batidora.
Finalmente cuélalo con un colador fino, poniendo a la vez un poquito de sal.
Fuente e Imagen: Consumer













