
Es un clásico de la cocina, una receta rápida y bien fácil. Puedes usar cualquier tipo de pasta seca, en este caso vamos a hacer tallarines y el plan es servirlos de una manera diferente. Con una salsa imperdible con muchísimo queso, jamón y pollo. El queso es rico en calcio, fósforo y vitamina A y esto lo convierte en un buen complemento de la leche, así que se debe consumir diariamente, esta receta es una buena excusa para consumirlo.
Ingredientes:
- ¼ kilo de tallarines
- 2 tazas de salsa Bechamel o blanca
- Sal, pimienta y nuez moscada a gusto
- 200 gramos de jamón cocido
- ¼ kilo de queso fresco
- 2 supremas de pollo cocidas
- 1 cucharada de aceite
- Mantequilla cantidad necesaria
- 1 taza de queso rallado
Preparación:
Prepara la salsa “bechamel”, (como os enseñé en la tarta de maíz) y condimenta con sal y pimienta. Resérvala a baño maría. Corta el jamón en juliana, (en tiras muy finitas), y el queso fresco en cubitos. Toma las supremas de pollo, que ya deben estar cocidas, y córtalas en tiras bien finas, mantén en reposo esta preparación. Hierve los tallarines en abundante agua caliente con sal hasta que estén a tu gusto. Escúrrelos. Sazona con sal y agrega la cucharada de aceite y la mitad del queso rallado.
Pon los fideos en un recipiente y añade los cubitos de queso, el jamón, el pollo y la nuez moscada, mezcla todos los ingredientes.
Agrega poco a poco la salsa bechamel, mientras mezclas hasta obtener una preparación cremosa. Pon la preparación en una fuente grande o en cazuelas individuales, previamente untadas con mucha mantequilla. Cubre con mucho queso rallado. Por último rocía la fuente con mantequilla derretida y llévala a un horno bien caliente durante 5 minutos para que se gratine el queso… ¡una delicia!
Imagen: flickr.com













